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Tips de Salud

El sueño y los años…

lunes, diciembre 05, 2011
Por el Dr. Pablo Ferrero

En los ancianos, la disminución del sueño es marcada. Además, sufren lo que se llama un "corrimiento de fase". O sea que si bien suelen dormir mucho menos, también suelen hacerlo en horarios no acostumbrados. Por ejemplo se acuestan a las 3 o 4 de la mañana y se despiertan a las 10. O viceversa, se acuestan a las 9 y se despiertan a las 3 o 4. Muchos de estos casos son tratados empíricamente por los mismos pacientes como si fueran insomnio.

Muchos de estos sucesos pueden ser explicados por el déficit de producción de una hormona llamada Melatonina, producida principalmente en la glándula pineal, y que es la responsable de regular el ritmo sueño-vigilia, llamado ritmo circadiano (cercano a un día).

En los ancianos se modifica la arquitectura del sueño, disminuyendo el sueño lento (reparador) y aumentando el sueño superficial, que también se encuentra más fraccionado. Quizá sea esta la causa por la cual sea tan necesaria la siesta, llegada determinada época de la vida.

Por otro lado, es propio de la edad el aumento de los movimientos periódicos de las extremidades, tema que ya vimos en blogs anteriores. Estos serán agravantes de la fragmentación del sueño del anciano, que impedirá su correcto descanso y tendrá un importante impacto sobre su estado de ánimo y su humor. Tiene tratamiento específico, no lo desaprovechemos.

A esta edad suele ocurrir que tanto los cambios de ánimo, como de humor, sean subestimados y no considerados por los médicos como un gran aviso de un problema de sueño. Hay que estar atentos, y comentarle al médico clínico si sabemos que nosotros mismos, o alguna persona de edad, está o creemos que está transitando un problema de sueño.

Como si esto fuera poco, las apneas de sueño son comunes en los ancianos. Tal cual vimos en antes, pueden estar asociadas a alteraciones cardiacas que a esta edad perjudican al paciente de manera más intensa.

Por suerte para "ellas', esta es una de esas patologías que afecta más a los varones. Pero no festejen mucho, que si su pareja aún sigue roncando o pateando se podría decir que la sufren tanto uno como el otro.